jueves, junio 23, 2005

Xavier Oquendo Troncoso. TRECE PREGUNTAS A CARLOS BARBARITO

¿Cuáles son los tres títulos de la literatura universal a los que se acerca constantemente a releerlos?
En general, desde hace mucho tiempo, mis lecturas se inclinan más por libros de arte y fotografía, de ciencia y filosofía, que de literatura –inclusive de poesía-. De todos modos, si debo nombrar tres obras a las que releo, no tengo dificultades en hacerlo. Son Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll; El pesanervios, de Antonin Artaud y 'Huesos de jibia' de Eugenio Montale. También, con alguna frecuencia, libros de Eliot, de Michaux, de Trakl, de Valèry.¿Qué haría por obtener un ejemplar de la primera edición de algún libro famoso de la literatura y Cuál sería ese título? Imagino que para casos como el mío – de escasos recursos económicos- queda el robo como única alternativa. Además, la obra en la que pienso es de un valor incalculable: el Libro de Horas de los hermanos Limbourg, de 1410. Pero, mejor, que el libro quede en el museo o biblioteca donde se lo conserva.

¿En qué libro ha encontrado su definición de "Vida"?
Encontré muchas y varias deficiones de "vida" en libros de biología, de filosofía, en los diccionarios. Si definir es "fijar con claridad, exactitud y precisión los caracteres genéricos y diferenciales de una cosa material o inmaterial" , la vida, siempre, se las arregla para salirse del molde y moverse libre más allá de filosofías, ciencias, diccionarios y enciclopedias. Mal que le pese a filósofos, científicos, editores y academias.

¿Qué historia de amor de la literatura le hubiera gustado vivir?
Por mi fascinación por el ciclo bretón, por lo celta, por Wagner, aunque acabe trágicamente, Tristán e Isolda.

¿Qué obra de la literatura le gustaría ver en el cine?
Sinceramente, ninguna. Son muy escasas las veces en que luego de ver en el cine una adaptación de una obra literaria no haya salido desilusionado.

¿Con qué autor de la literatura le hubiera gustado conversar y compartir en una velada bohemia?
Me pregunto si tal o cual autor –en los que ahora pienso- le gustaría compartir conmigo una velada y conversar. Supongamos que sí. Voy a descartar a los muertos, no creo en fantasmas, con ellos sólo es posible la conversación a través de sus obras. Lo que no es poca cosa, al contrario. De los vivos, me vienen a la mente varios nombres, todos ellos poetas, Homero Aridjis, Gonzalo Rojas, entre otros.

¿A qué autor de la literatura universal considera injustamente olvidado?
Cocteau decía la única fama auténtica es la póstuma. El tiempo se encarga de separar paja de trigo. Así, artistas –no sólo escritores- subvalorados en sus días adquirieron merecido renombre y aquellos endiosados en vida, muchos de ellos, cayeron en el olvido. Supongo que no hay ni olvido ni recuerdo injusto cuando es el tiempo quien juzga. Como el fuego de Heráclito, avanza y lo juzga todo.

¿A qué autor de la literatura universal considera sobrevalorado por la crítica y el tiempo?
Si alguien es sobrevalorado es por alguna razón, comercial, de conveniencia política. Casi nunca, o nunca, sobrevive. Hoy editoriales y críticos se obstinan en publicitar autores que, en general, no duran demasiado. Ahora, en Argentina, está de moda la "narrativa histórica" y los libros de este género llenan las librerías y ocupan los primeros puestos entre los best-sellers. De nuevo, el tiempo se encargará de poner las cosas en su lugar y tamizar tanta arena para dejar al descubierto las pepitas. Serán escasas, por cierto.

¿Qué personaje de la literatura le hubiera gustado que exista, efectivamente?
¿Y quién dice que los personajes de la literatura no existieron o existen en lo que llamamos la realidad? Dice Borges que lo soñado es tan real como aquello que conocemos como realidad. Y dice también que el universo es tan extraño que incluso puede haber un Dios, puede existir el unicornio. Entonces, ¿quién puede afirmar que alguna vez no hubo sobre la tierra, mezclados con la multitud o solos en algún desierto o castillo, perdidos en algún bosque, en medio del vasto océano, un Robin Hood, un Quijote y un Sancho, una Madame Bovary, un Hamlet, un capitán Nemo?

¿En qué personaje de la literatura se ha visto reflejado en virtudes y defectos?
Siempre me atrajeron los personajes vernianos, capaces de bajar al centro de la tierra o volar hacia la Luna, con valor y determinación. Pero yo no tengo tanto valor ni determinación, más: con frecuencia manifiesto cierta vacilación, cierta duda. No por ello me siento frustrado, al contrario. Me siento capaz de emprender viajes hacia lo misterioso – todo poeta lo hace cada día – sintiendo en lo profundo lo que las criaturas vernianas no sienten.

¿Cuáles son las cinco palabras que utiliza con obsesión en su literatura?
Lluvia, caballo, viga, relámpago, hueso.

¿Con qué está comprometida su literatura?
Soy, cuando escribo, fiel a mí mismo. Cuando siento que un poema me traiciona lo destruyo. Jamás hice un texto, tanto en poesía como en mis esporádicas incursiones en la crítica, que fuera en contra de lo que siento y pienso o supongo debe ser la literatura o la crítica. Esto comprende también una carta o una simple reseña. Jamás escribí algo de modo tal que encajara con tal o cual moda o tendencia y menos para ser bien recibido por mis contemporáneos. Prefiero que me malinterpreten, me desatiendan, me obvien o rechacen.

¿Cómo sería su vida sin la literatura?
Imposible.