Carlos Barbarito. Retrato al paladio
(A Virginia Del Giudice)
De perfil, el rostro iluminado,
el resto a oscuras. Piensa,
mientras la fotógrafa hace su trabajo,
en un metal, dúctil y maleable,
que el aire no ennegrece.
Después ya no piensa
y se deja llevar, sin oponer resistencia ,
por un viento por ninguna boca soplado,
hasta donde, aún en el crujido de las hojas secas,
quien las pisa halla certeza perdurable,
perdurable intensidad.
De perfil, el rostro iluminado,
el resto a oscuras. Piensa,
mientras la fotógrafa hace su trabajo,
en un metal, dúctil y maleable,
que el aire no ennegrece.
Después ya no piensa
y se deja llevar, sin oponer resistencia ,
por un viento por ninguna boca soplado,
hasta donde, aún en el crujido de las hojas secas,
quien las pisa halla certeza perdurable,
perdurable intensidad.


1 Comments:
Saludos desde Chile. Desde aquí celebrando tu luminosa poesía.
Aldo Alcota.
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