lunes, septiembre 29, 2008

Carlos Barbarito. Extraño, extranjero: abajo lo que muele el cielo...

Extraño, extranjero: abajo lo que muele el cielo
y dispersa lo molido por la tierra,
a una pregunta suya, niños en hamacas
pero ciegos. ¿Qué viste
que está desnudo,
qué desnuda ante rocas y relámpagos?
Quién lo sabe, extraño, extranjero.
¿ Él lo sabe? Lleva mujer de pelo azul,
¿lleva mujer o es sólo efecto de la luz
en el ripio por donde anda?
¿La vida es eso? ¿Y la muerte?
Ácaros, limaduras, ecos, así su heredad.
Así su herencia a improbables hijos,
casa oblicua y con una sola ventana,
de nada refugia y a todo expone
porque en ella nada es sueño y todo es vigilia.
Y aunque se vaya siempre se quedará aquí,
como nosotros, que como él
creemos que tenemos pies y en los pies zapatos;
niños ciegos, mujeres de pelos azules,
ácaros, limaduras, extraños, extranjeros.