miércoles, septiembre 17, 2008

Carlos Barbarito. Modigliani


Modigliani, Picasso y André Salmon frente al Café de la Rotonde, París, 1916
Modigliani Institut Archives Légales, Paris-Rome.






Bebe porque tiene sed
y porque tiene sed se mancha.
Su dios es pequeño,
muere cada otoño antes que las hojas.
En cada tela, un desnudo.
La cabeza hacia un lado.
Golpea el vidrio un viento:
¿quién detendrá su furia,
quién acariciará la frente de ese potro,
quién tocará una a una las cuerdas,
un sonido en progreso
en dirección a cierto amor,
a cierta isla cimentada en calma?

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Leí tus poemas con maravillado interés, y te digo que es incredíble la fascinación que ejerce tu poesía sobre mí. Si hay magia en las palabras de tus poemas, es que sos un mago, y solo el alquímico trabajo de un mago con las palabras puede alcanzar el huevo filosofal, transmutar el barro en oro.

Daniel Mastroberardino

1:26 p. m.  

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